La vida tiene muchos sabores, muchas descripciones, muchos olores. El sabor de hoy ha sido… picante. No voy a hacer una entrada pornográfica, es que voy a contar la pedazo de mierda que he comido hoy para cenar.
Como hoy no andaba con ganas de preparar nada, pues decidí optar por algún precocinado… y es que no han inventado ninguna comida precocinada que no me guste… Todas estan tan buenas… ^^ Con ese saborcillo acartonado propio de la comida congelada. Además es muy emocionante ver la diferencia entre lo que ves en el paquete y lo que realmente está dentro… ¿Y que me decís de las cuestiones filosóficas, psicológicas y metafísicas que te asaltan al no saber que es algo que te encuentras en el plato? ¿Esto es una gamba…, o una picha de perro? Si a mi me parece que esto no es una gamba… entonces es… bueno, lo que no me mate, me hará mas fuerte.
Lo que he comido hoy eran unos Noodles picantes. Yo no sabía que eran picantes. Solo he leido como se preparaban y la preparación es muy parecida a los demás tipos de noodles. Es decir, abres el vaso que los contiene y sacas las bolsitas que trae dentro, las abres y le echas por encima agua hirviendo, sazonas (también con un paquetito que trae), esperas dos o tres minutos, remueves bien y a comer. Cuando abrí el recipiente después de los tres minutos, me dispuse a remover con mucho entusiasmo yo… cuando el olor del recipiente llegó a mi… No se bien como describir el olor… olía a limón, pero no a limón fresco, sino al típico detergente con olor a limón y de fondo olía como huele toda la comida que se vende seca, es decir… como a cartón. Ya se que esto suena asqueroso, y de hecho, lo es… no sabéis cuanto. Pero yo no soy de mal comer… así que digo… bueno, no creo que sea peor que esa vez que me mantuve durante dos días a base de empanadillas de atún, que por cierto, estaban que te cagabas.
Fue al meterme los primeros fideos en la boca cuando me di cuenta de que picaban un poco… un poco mucho. No solo me picaba la lengua, sino los labios. Si no me llego a mirar al espejo habría jurado que en ese momento tenía la boca como Carmen de Mairena. Menos mal que uno está concienciado con el hambre en el mundo y yo soy de los que piensan que una vez abierto todo tiene que acabar dentro (uy que mal ha sonado esto). Así que haciendo un esfuerzo, logré verle el fondo al plato. Toni 1 - Noodles limoneros acartonaos 0.
La próxima vez optaré por algo que pueda comer por gusto y no por orgullo.
Saludos.
Entradas (RSS)
Diciembre 3rd, 2007 a las 11:39
Anda que no están buenos los Noodles. Lo que pasa es que si el sazonador es picante no te lo puedes echar entero. Ese olor como a detergente de limón, supongo que será el aroma del jengibre que a mí me sabe a colonia de bebés. Pero así y todo, me comía yo ahora unos Noodles de esos, je je.
Diciembre 3rd, 2007 a las 18:09
Cuando no tengo qué llevarme al curro para comer… me agarro dos paquetes de arroz de esos del Mercadona y tomates frescos… 3 minutos en el micro, abrir bolsa y “pegar” los tomates cortaditos…
Al menos “parece” sano :S
Diciembre 5th, 2007 a las 18:26
Yo los habría tirado xDDD
Diciembre 7th, 2007 a las 17:15
Tirarlos?? No mujer… con la de hambre que hay en el mundo XDD.