Sostenía varias cajas de dulces cuando el visor de la cámara me mostró la belleza de esa gran masa de tierra que tenemos bajo los pies. Mientras giraba el objetivo, conteniendo la respiración, el mundo me permitió robarle un pequeño trozo de su alma. Y yo, en mi egoísmo, que es atroz porque es humano, quise robarle el alma entera. Y cuando pensé tenerla entre mis manos vi que alguien había sido mas rápido que yo…
Qué pequeños nos hace sentir y cuanto mal le causamos… Al final decidí hacerle una foto de recuerdo para que no olvidar nunca que existió un día en el que los pájaros volaban, el sol brillaba y yo soñaba… como casi todos los días.

Entradas (RSS)
Noviembre 12th, 2007 a las 9:57
Buena foto y maravilloso texto.
Noviembre 14th, 2007 a las 22:55
bonita foto, ¿cual era tu sueño?
Noviembre 17th, 2007 a las 18:09
Mejor preguntar que es lo que NO sueño jajaja. Ya sabes que los soñadores somos gente sin remedio.
Noviembre 19th, 2007 a las 10:58
me gusta el naranja