Volvemos a las historias por partes, pero esta vez es mas interesante (para mi al menos). No tengo escrita la segunda parte así que ¿tienes alguna idea sobre como seguir la historia? ¿Te gustaría participar? Pues dejalo en los comentarios
Divinorum: 1ra Parte
Encendió el mechero y unas chispas se reflejaron en su retina a cámara lenta, aspiró del bong con fuerza mientras un cosquilleo le recorría la espalda y se instalaba en su estómago. El humo llenó sus pulmones como el amor llena el corazón. Lo sentía dentro de él, pero era efímero. Bailaba dentro de su pecho, sin control y no escaparía cuando él quisiera, sino cuando no pudiera retenerlo por más tiempo. Entonces se soltó de su mano y salió de su pecho vaciando su corazón con la misma suavidad con la que momentos antes había llegado, dejando aquella sensación de soledad que el cariño deja cuando se va. Nada es para siempre –siseó-.
Tenía los ojos abiertos pero su mente volaba en un tren psicodélico de patrones de colores en dos dimensiones. A su lado, Marta temerosa, le abrazaba con sus piernas desnudas que parecían hechas de terciopelo mientras apretaba y cruzaba sus pies en su cadera como si intentara, de esa manera, mantener aquella alma que ahora volaba por la habitación dentro de aquel cuerpo pálido como la cera.
Los brazos de Marta seguían abrazándolo fuerte. Sus manos acariciaban su pelo lentamente y moviendo su dedo índice en círculos creaba remolinos en su nuca, donde anidaba ese delicioso sentimiento de embriaguez que le embargaba cada vez que la sentía cerca de él.
Poco a poco, pasaron los minutos y la realidad fue tomando forma lentamente. Respiró hondo y llevó las manos a su cara esperando encontrar las de Marta. Pero aquellas manos se habían evaporado como el sueño que acababa de tener. No estaba con él. Y cada día que pasaba se daba más cuenta de que jamás volvería a estarlo. Nada es para siempre…
El amor era un sentimiento bonito, tanto como pudiera serlo el más precioso de los diamantes que pudiera existir bajo el cielo, pero obviamente no tenía su dureza. El amor es blando, débil y deja a quien lo sufre a merced de la mayor enfermedad que existe… los sentimientos. Manu solía decir que una relación dura lo que el humo de un cigarro en los pulmones… y deja la misma sensación que éste. Manu solía pensar mucho, y actuar muy poco, quizá –pensaba- ese era su problema.
Se incorporó sobre sí mismo y pensó en ir a hacer la compra, cualquier cosa era mejor que estar encerrado entre esas cuatro paredes. En ese momento su móvil sonó… Era un mensaje, y era raro porque nadie lo había llamado desde hacía días. Lo cogió y al leer la pantalla un terrible temblor estremeció su cuerpo dejando a Manu mirando al vacio durante varios minutos
Os dejo una pequeña historia que me salío un día… Es una especie de ensayo, una reflexión un poco fantástica sobre qué es el tiempo fuera de las leyes físicas. Espero que os guste o que al menos aprendáis a vivir deprisa, que no dejéis que el tiempo pase despacio en ningún momento de vuestra existencia… y que nunca penséis que es tarde para que vuestro reloj corra como el fuego.
Minirelato: El tiempo.
El tiempo fluía por sus venas como corren los caballos enfurecidos en una carrera. Sus ojos se entornaron lentamente mientras miraba a algún sitio que se encontraba fuera de los muros de esa habitación. Fue entonces cuando en un silencio absoluto le vino a la cabeza toda una serie de felices recuerdos que normalmente estaban guardados en lo más profundo de su memoria y que de vez en cuando salían a relucir en aquellas ocasiones en las que toda la familia se reunía y contaban todas aquellas anécdotas e historias que a pesar de ser sobradamente conocidas por todos nunca se podía cansar de escuchar.
- El tiempo – pensaba - no está relacionado con el espacio, ni es ley, ni física. El tiempo es más fácil y mucho más difícil a la vez de explicar que todo eso. Es un conjunto de sentimientos…mejor dicho, el tiempo es la cantidad de sentimientos que tu cuerpo es capaz de soportar antes de desfallecer. El tiempo no tiene unidad real, pues se alarga cuando sufrimos y se hace fugaz cuando somos felices hasta el punto de que aquella sonrisa que duró horas marcada en su rostro se esfumó mucho antes de que una lágrima recorriera de principio a fin su mejilla.
Ahora, millones de recuerdos bailaban en su cabeza creándole una amplia sonrisa que aceleraba su sangre y hacía sonar su corazón en sus propios oídos… Pero el tiempo tiene un terrible fallo, y es que no puede pararse ni volver hacia atrás… Si tan solo pudiera volver hacia atrás 5 segundos… si el tiempo le dejara disfrutar de ese instante durante toda una vida… si no fuera tan caprichoso… ¿Que pasaría si el tiempo se congelara? ¿Nos quedaríamos encerrados en un mismo sentimiento durante toda nuestra vida? ¿O pasaríamos a ser como inertes e insensibles trozos de roca? Y si el tiempo corriera igual cuando estamos felices que cuando estamos tristes… quizá la tristeza sería igual de triste que ahora… pero ¿Sería la felicidad igual de plena? ¿La apreciaríamos igual si la pudieramos disfrutar en mayor cantidad? Tantas preguntas sin responder y tan poco tiempo para pensar…
En ese momento, su cuello, aprisionado por una cuerda se rompió quedando su cuerpo suspendido y balanceándose en el aire sobre una silla caída en el suelo… Mientras, en su rostro, quedaba dibujada aquella sonrisa que era la única prueba de que en algún momento de su vida… el tiempo corrió por sus venas como aquel caballo enfurecido que siempre quiso ser.
Ya no hay vuelta atrás… vive deprisa mientras puedas.
Hola muchachada. En esta entrada no me voy a enrollar mucho, es como una de esas famosas entradas de photoshopeando (digo que son famosas para mi y para las miles de millones de personas que visitan esta página a diario). Como todo el mundo me pide fotos de Edimburgo, pues nada, aquí pongo fotos. Espero que os gusten.
Al entrar a la necrópolis de Glasgow puedes ver una zona en la que la gente lleva juguetes y los deja en una lápida con una inscripción que pone: I will not forget you… (No te olvidaré)
I have held you in (Yo te he sostenido en)
the palm of my hand (la palma de mi mano) Isaiah 49,15
Water of leith, una de las zonas mas bonitas de Edimburgo. Una gran extensión de naturaleza virgen en medio de casas y edificios. Una de esas cosas que solo puedes ver en Escocia.
Y con este título tan cursi vuelvo a las andadas lanzando palabras a diestro y siniestro… a matar, a quien le pillen por delante…
He estado un tiempo sin publicar en el blog… no solo eso. Los asiduos al blog (que no son muchos, para que nos vamos a engañar) se habrán dado cuenta de que no solo no escribía en mucho tiempo sino que los últimos posts que he publicado iban desapareciendo. El problema ha sido un fallo del servidor. Tuve que cargar una copia de seguridad anterior y perdí parte de lo publicado. Luego… el no publicar ha sido porque pretendo cambiar de host dentro de poco… Pero hasta que lo haga, mas me vale seguir publicando si quiero que esto se convierta en lo que quise hacer en un principio, una especie de diario sobre mi vida en Edimburgo.
Durante todo este tiempo muchas cosas han pasado en Edimburgo. Gente que llega, gente que volvió y gente que se fue… (éstos últimos son la peor parte de vivir en una ciudad de paso). Pero la vida sigue, el tiempo pasa y aquí seguimos resistiendo los mismos de siempre. Y digo resistiendo porque aquí la cosa no va todo lo bien que podría ir, la crisis se está sintiendo mucho y no hay trabajo para nadie…
En Diciembre me llamaron para trabajar en el hotel mas lujoso de la ciudad… manda cojones. Eché por todo Edimburgo alrededor de 100 CV sin contar las veces que “apliqué” por internet (la palabra apliqué es una españolización)… y me llaman del único sitio del que nunca imaginé que me llamarían. He estado trabajando para el tirón de navidades y ahora vuelvo a buscar trabajo, como siempre. Esto se me hace un poco eterno. Algunas veces lo mandaría todo a tomar por culo. Pero otras veces pienso que merece mucho la pena vivir aquí, aunque cueste, quizá demasiado, mantenerse a duras penas y con lo mínimo. Esto es un reto, mi reto, y conseguiré sentirme ganador…
He estado unos dias en España visitando a la familia y a mis amigos por 20 libras ida y vuelta con vuelo directo. Tan solo han sido 5 dias y realmente me han sabido a muy poco. Encontré todo como siempre, cero cambios… la vida parecía estar esperando que llegara para volver a ponerse en movimiento. Despues de volver a Edimburgo… bajón. Echo de menos todo, pero sigo sintiendo que mi sitio ahora está en cualquier parte del planeta excepto alli.
No dejeis de pasaros por el blog. Saludos a todos, prometo derrochar palabras mas a menudo, contar historias, despellejar mi vida, mirar en su interior y conocerme a mi mismo… si alguna vez lo consigo.
Saludos desde Edimburgo. Elegante y mágica prostituta de manos efímeras. Señora de los Don Nadie. Novia de los que no poseen mas que la tierra bajo sus pies…
Estos dias no he podido escribir porque no tengo internet ni en mi residencia, ni en mi College, ni en ningun sitio. Y cuando he estado en algun cafe he tenido que usar el pc para otros menesteres mientras la bateria me diera el tiempo que creyera oportuno para poder hacer lo que tuviera que hacer e ir corriendo a casa para cenar a las 18:30…
No obstante, tenia ganas de publicar algo sobre como estoy haciendo aqui la nueva vida. Aunque esta vez voy a tener que ahorrarme espacio en fotos, porque estoy usando internet desde la biblioteca.
A pesar de que posiblemente os vaya a poner los dientes largos, solo tengo una palabra para describir los dias que estoy pasando aqui. FABULOSOS. Esta ciudad es increible, preciosa, multicultural, multiracial, a fin de cuentas es una maravilla.
La vida aqui es muy diferente a la que yo conocia en Malaga. La gente es generalmente muy educada, todo esta bastante bien organizado, las calles y pubs estan llenos de vida y de movimiento. Aqui por ahora, las cosas mas simples y basicas tienen otro color y otra vista mas atractiva, quiza sera porque me sentia muy cansado de la vida tan monotona que llevaba ultimamente.
Ayer pude comprobar el ambiente del elephant house. Ewan (mi profesor) decidio que ese dia iba a dar la clase en la cafeteria. Como solo somos dos personas (Anna, que es rusa y yo) pues fuimos a la alli y dimos una clase de conversacion como si fueramos 3 amigos que se conocen de toda la vida. Solo tenias que sentir, ver y oler el ambiente para darte cuenta de que aqui las cosas son muy diferentes. El elephant house (la cafeteria donde nacio la historia de harry potter) estaba lleno de gente joven, iluminado por unas grandes ventanas abiertas al exterior que iluminaban todo el cafe con la luz del sol. Y me pude tomar el mejor capuchino que me han puesto en la vida… quien puede pedirle mas a unas horas de clase de conversacion?
Pues se le puede pedir aun mas a esta ciudad cuando sales a la calle y te das cuenta de que este sitio tiene muchisimo que ofrecer… Pero hoy no me voy a alargar demasiado. Prefiero documentar todo esto con fotos, anecdotas, vivencias… etc. Ese “etc” quiza sea el “etc” mas cargado de significado que haya escrito jamas. En solo dos semanas tengo historias para escribir 3 libros y fotos para aburrir a toda mi familia y generaciones proximas.
Mientras tanto sigo echando de menos a la family, a mis amigos, y a los camareros del restaurante donde trabajaba. De tanto tiempo que pasabamos juntos eramos casi una familia T_T. Pero como ya casi tengo casa, seguramente los pueda ver a todos de vez en cuando… (mas les vale que asi sea)
Saludos, y espero poder tener pronto internet en mi nueva casa para escribir mas a menudo sobre la ciudad donde las nubes estan hechas de algodon y las gaitas suenan a cada paso que das.
De haberlo sabido
no hubiera dado todo en un principio
no hubiera sido la noche en tu espalda
ni congelándote de frío.
De haberlo sabido
me hubiera ido sin decirte nada
no hubiera sido tan duro contigo
no hubiera habido corazón en la garganta
Peor que el olvido
fue frenar las ganas de verte otra vez
peor que el olvido
fue volverte a ver
Me sobran Motivos
pero me faltas tú sobre la cama
y ahora que las calles están llenas de bandidos
cuando necesito de tu madrugada
cuando ya te has ido
cuando me parte en dos de una tajada
no hubiera dudado en quedarme contigo
de haber sabido que no me esperabas
Peor que el olvido
fue frenar las ganas de verte otra vez
peor que el olvido fue volverte a ver.
Con este título de una canción de Sabina comienzo un nuevo post después de bastante tiempo sin escribir. Los motivos son varios, ninguno que justifique tantas semanas, pero si algunos que en conjunto pueden hacer que me olvide un poco de todo y me centre en que no se desmorone todo esto a lo que uno llama vida mientras intento olvidar siendo olvidado.
Hace ya casi dos meses empecé a trabajar en un restaurante que pertenece a una cadena hostelera. No diré el nombre porque es fácilmente localizable. Los que me conocen saben donde es, y los que estén interesados en saberlo pueden preguntarmelo personalmente. Lo cierto es que trabajando de camarero uno se lo pasa bien a veces, no por el trabajo, que es bastante duro, sino porque a veces los clientes son muy enrollados, o nos montamos alguna que otra parida entre los camareros y los cocineros. Aún recuerdo a la Gerente (la jefa) poniendo voces con el helio de los globos o participando en una guerrilla de botes de ketchup y limones. (Pero tranquilos, las cosas que se usan para la guerra no se la ponemos a los clientes).
Como ahora nos están recortando horas dispongo de mas tiempo para mi, los horarios son un poco mas soportables, y últimamente libro 3 días en semana. Algo muy de agradecer teniendo en cuenta que me he pasado casi el verano entero sin poder ver a nadie ni hacer nada por culpa de un horario asqueroso.
Me quedan unas dos semanas para la boda de mi hermana, un mes escaso para cumplir el contrato… y un mes y dos días para sentarme en el asiento del avión que me llevará a Edimburgo y me separará miles de kilómetros de todo lo que me rodea. Dudo que valga la pena haber arriesgado tanto para cumplir este sueño, pero ya no hay vuelta atrás. Quizá veis en este post algunos retazos de nostalgia… pero nada mas lejos de la realidad, realmente me apetece dejarlo todo atrás, me siento ilusionado con el comienzo de mi nueva vida, y no puedo esperar el día en que ponga un pie en tierra escocesa.
Eso si… muchos podeis reconocer en mis palabras que mi vida en Escocia sera como un pequeño escape que me ayudará a escapar de una vida aburrida y monotona, y posiblemente así sea, nadie dijo que estuviera prohibido… así que espero encontraros en aquella parte de la tierra donde los sueños se diluyen entre la lluvia, y los recuerdos danzan al ritmo de las gaitas… espero encontraros en ese lugar “donde habita el olvido…”
Llevo ya un tiempo sin escribir. No puedo decir que en dos meses no he tenido tiempo de hacerlo, pero si puedo decir que no he tenido ganas, mi ánimo se fue a comprar tabaco hace meses y aún no ha vuelto… Para que luego se fie uno de si mismo…
Durante este tiempo han pasado muchas cosas, pero como ha pasado tanto tiempo, algunas se me han olvidado. El caso es que para volver a subir la cuesta de actualizar al menos una vez a la semana contaré un poco lo mas importante…
- En abril saqué un trono… la experiencia fue… entre bonita, cansada y desastrosa. SI alguien quiere alguna vez sacar un trono que se cargue un saco de cemento y que se vaya a trabajar a una obra, seguro que encuentra menos incompetentes y encima te pagan.
- He pasado por una mala etapa en mi vida, y he echado un poco a perder el año de japonés y la psicología… Esta vez no es que los profesores me tuvieran manía, la he cagado yo solito.
- En septiembre parto a tierras escocesas para quedarme allí el tiempo que pueda (ya tengo el billete de avión). Voy a Edimburgo a beber pintas de negra y whisky, a hablar inglés escocés, a comer haggis, a olvidarme del mundo y de mí.
Y como no quiero cansar mucho, hasta aquí la entrada de hoy.
Juan era un hombre como los de antes, de un pueblo blanco, robusto, simpático, aunque algo serio a veces, sobre todo cuando no le apetecía reír. A veces no te apetece reír y no por eso tienes que ser desagradable, siempre hay un término medio y es ahí donde siempre andaba Juan.
Todas las mañanas leía el periódico empezando desde la última página hasta llegar a la primera. No porque le gustara la sección de deportes ni el horóscopo, sino porque siempre le habían dicho que en todas las cosas lo mejor está en el final… Él no estaba seguro si creerlo, pero a sus años, ya jubilado, bajo un sol templado, un aire cargado con el olor del mar y una cervecita fría junto a un pincho de tortilla esperando sobre la mesa tenía pocos motivos para dudar de la veracidad de esa frase.
La hija de Juan era prostituta. Él prefería llamarla señorita de compañía y ella prefería llamarse a sí misma y ante sus amigos cajera de supermercado. Hacía ya siete años, 4 meses y 3 días que su esposa había muerto, y también hacia un montón de años que su hija era puta pero de eso no llevaba la cuenta. No es que no fuera importante, simplemente es que prefería pensar que llevaba poco tiempo como pensaba que aun habiendo pasado siete años desde la muerte de su mujer cualquiera habría dicho que fue ayer cuando la vio con los ojos abiertos por última vez… Si es que esta vida es para unos pocos –pensaba-.
Había dos cosas que Juan no soportaba de la noche. La cama fría, y esa sensación de tristeza que le nacía en el pecho día sí y día también desde que vivía solo. Así que cogía su coche y se iba a cuidar a su niña y a vigilarla de lejos a su lugar de trabajo sin que ella supiera que él estaba allí. Mientras, seguía fingiendo que no sabía nada y la vida iba según su curso. Para una persona que le quedaba tampoco iba a quejarse porque fuera un poco puta. Para un padre, una hija no puede ser demasiado puta, solo un poco puta y como sabía que no era por necesidad pues entonces imaginaba que era por gusto. No van a ser las demás menos prostitutas que su hija solo porque salgan en la tele y sean famosas, y si no que se lo digan a la Lewinsky o a esa que el novio le ha regalado dos tetas y un piso en Madrid… Quizá le venga de familia…, él había estado con la mitad de las chicas de su pueblo cuando era joven, aunque su mujer era una santa, tan santa como puede ser nuestra madre o hermana… pero quizá no su hija… pensaba mientras pasaba las páginas del periódico desde el final hasta el principio.
En una calle solitaria, mugrienta y con una fauna nocturna algo variopinta donde las ratas eran el menor de los males que podías encontrar Juan vio por primera vez a su hija meterse dentro de un coche y también sintió por primera vez que la vida se le escapaba por los poros de la piel. De eso hace ya muchos años, ahora simplemente se consuela pensando que a lo mejor lo hace por vocación y que quizá era más feliz así que trabajando como cajera. En esta vida, hay que ser feliz aunque a veces tengas que dejarte la dignidad por el camino.
“Una prostituta ha sido hallada muerta esta mañana en un polígono” leyó Juan tranquilamente… No podía ser su niña, él la había visto entrar en su portal antes de irse a casa a dormir lo que quedaba de la madrugada. De todas formas cogió el móvil y llamó:
Hola papa ¿Qué quieres?
Juan respiró aliviado al escuchar la voz de su hija.
Nada hija nada, solo quería saber que estabas bien… como no llamaste ayer…
¿Ayer? ¿A que día estamos? Ah lo siento papá, cerramos tarde en el super y no me acordé de llamar –dijo con voz soñolienta-. Pero no te preocupes… Manu me acompaña a casa siempre, ya sabes…
Si… Manu… A ver cuando me presentas a ese tal Manu.
Ya te dije que no le gustan esas cosas papá… te llamo luego. Besos.
Besos hija… (y sonó el cuelgue del telefonó) ¿En que momento te soltaste de mi mano…?
Dejó el móvil encima de la mesa, respiró hondo y volvió a pasar la página del periódico de izquierda a derecha, desde el final hasta el principio… Soñando con volver a aquella vida pasada en la que todo era mejor, cuando su mujer estaba viva…, cuando su hija se sonrojaba al mentir…, porque lo mejor de su vida, estaba al final de todos los años que habían pasado… en el principio… de delante hacia detrás, del ahora a aquellos momentos pasados… Y fue entonces cuando no deseó estar muerto, sino no haber nacido… aún.
Vi esta noticia en el telediario (yo a veces hago como que veo el telediario y no puedo evitar enterarme de algo alguna vez) y me hizo mucha gracia ver a todos estos motoristas corriendo tras los ladrones de una cafetería en la que se encontraban haciendo una fiesta en ese momento.
En el vídeo hablan de unos 50 moteros corriendo detrás de dos ladrones juas juas juas. Me gustaria haber visto la cara de los ladrones cuando vieron a esos armarios ropero vestidos de negro que iban tras ellos armados con silla. En el vídeo se ven corriendo pero no se les ve la cara